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por: autor palabra
Jueves 18 de Enero de 2018

Consigna tle 9 "la torre"

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Categoría: Consignas | Fecha: 15/01/2015
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(Como dicen los chicos: Todos lo hacían y yo también quería ser popular! jajajaja)

La Torre.

Todos en el pueblo habían dejado de dormir. Ya era el tercer día, las familias simplemente permanecían sentadas alrededor de la mesa, mirándose unos a otros. El reloj marcaba la hora de dormir, y la media noche y la madrugada; pero nadie se movía de su lugar, nadie tenía sueño. Ya ni siquiera hablaban del tema. Se sentían además, apáticos, desganados, como aburridos de todo… Efectos del no dormir tal vez...
De vez en cuando algún niño miraba furtivamente hacia arriba, a la gigantesca torre de telecomunicaciones, visible desde todo el pueblo…
—No. No es por eso, ya nos lo explicaron…—le decía su madre sin mucho convencimiento.
Cuando finalmente amanecía, todos retornaban a su rutina diaria, agradecidos por tener algo que hacer, aunque se sentían cada vez con menos energía. Tenían la esperanza de que ese desgano que crecía día a día, se convertiría en algún momento en el anhelado sueño y les permitiría, por fin, tener una noche de reparador descanso.
Pero esto no sucedía. Oscurecía y todos se encontraban otra vez como atontados, sentados alrededor de las mesas, junto a sus parientes, viéndose las caras sin hallar qué decirse.
Habían venido de la TV, canales de la capital y también gente con barbijos y uniformes, pero todavía nadie sabía explicar qué pasaba.
—No es la torre. —Fue la única conclusión a la que llegaron todos.
La segunda semana aparecieron esas mujeres en la plaza, eran como diez y se adivinaba por sus rostros grisáceos y cansados, que tampoco estaban durmiendo. Todas vestían de celeste. Armaron un campamento y construyeron, con cartón reciclado, una estructura que parecía el marco de una puerta. Comenzaron a hablar de intercambios de energía y de abrir portales hacia otros mundos, que sólo así la población podría volver a dormir. Permanecieron allí día y noche, susurrando, orando o algo así. Decían que debían equilibrar el campo magnético del pueblo.
Al jefe de la policía no le hizo ninguna gracia la situación y envió efectivos a vigilarlas de cerca. Se sobresaltó bastante cuando un oficial le señaló que, si miraban la estructura de cartón desde allí, donde se encontraban parados, esta parecía enmarcar perfectamente a la torre de telecomunicaciones… — ¿Acaso esas locas de verdad sabían algo? —Se preguntó el hombre. —No, no había manera. Se la habían agarrado con la torre como todo el mundo—, se respondió, tranquilizándose a si mismo.
La torre era el elemento más recientemente añadido al paisaje y la fantasía de las personas la haría responsable de cuanta desgracia ocurriese, hasta que se acostumbraran a verla. Después se olvidarían de que estaba ahí, así pasaba con todo…
Pero el jefe sintió sus convicciones tambalearse cuando, a la tercera semana de insomnio, apareció una estrella verde coronando la torre y las mujeres de celeste comenzaron a gritar y a convulsionar.
— ¿Acaso había algo que no le habían informado? —Se pasó la mano por la cabeza muy preocupado.
Las mujeres fueron hospitalizadas. Sus síntomas eran producto del insomnio prolongado, y la estrella verde no era más que un cometa, informaron esa noche en las noticias.
El jefe de policía pasó la noche en la terraza junto a su familia contemplando la estrella verde hasta que el amanecer apagó su fulgor. Ya quedaba solamente una semana, pensó el hombre mirando el rostro agotado de su esposa. Había que resistir, todo era por un bien mayor.
Al cumplirse el mes todo volvió a la normalidad, la gente volvió a dormir y el jefe de policía mejor que nadie, ahora que ya tenía la conciencia tranquila. El experimento había terminado.
El cometa fue visible aun unas noches más y ahora la gente le echaba la culpa por el pasado insomnio, a la preciosa estrella verde.
Al finalizar el año, se inauguró en el pueblo el mejor hospital de la zona, y tal vez del país. Contaba con completo equipamiento y con los últimos adelantos en salud. Y era público. La responsable de todo esto era una ONG que recibía fondos y donaciones de países extranjeros. Los habitantes de la pequeña localidad dieron por sentado que tanta generosidad se debía al “gran insomnio” que habían padecido durante un mes, y que todo el planeta había visto por televisión.
Lejos estaban de sospechar que todo ese dinero no eran donaciones, sino la retribución económica por haber servido como conejillos de indias a algunas grandes potencias que estaban estudiando la influencia de determinada frecuencia de ultrasonido en el cerebro humano.
El jefe de la policía estuvo al tanto todo el tiempo, claro. Él y el intendente, que convenientemente se encontraba vacacionando con su familia muy lejos del pueblo durante el mes del insomnio.
Les habían asegurado que los riesgos estaban cuidadosamente calculados y que no había nada que temer y en todo caso, si algo fallaba, la recompensa superaría con creces cualquier daño ocasionado, ya que el tremendo centro de salud, sería un bien perdurable para todos los pobladores y para los hijos de sus hijos.
Algunas noches, saboreando ya el dulce sueño y antes de cerrar los ojos, el jefe se preguntaba si el experimento habría finalizado de verdad. Podía ver la torre desde su ventana, por supuesto que el ultrasonido había sido emitido desde allí, ¿qué mejor lugar? En esa ocasión, la intuición popular no había sido errada.
Las mujeres de celeste continuaban reuniéndose en la plaza y asegurando, que oían canciones procedentes de otro mundo y que era la torre la que posibilitaba esto.
Fin.


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Comentarios:

avatarNatrium bandera - Fecha: 18/01/2015, 11:31 hsme gusta (138)   no me gusta (148)

jajjaaj muchas gracias por ponerse al dia y todo.Como no tenían fecha de caducidad,me sumé.Más vale tarde que nunca!:P
avatar millie bandera - Fecha: 18/01/2015, 00:40 hsme gusta (123)   no me gusta (145)

Tuve que ponerme al día con eso de las consignas,me ha gustado tu trabajo... saludos Natrium
avatarGraciela bandera - Fecha: 17/01/2015, 13:02 hsme gusta (162)   no me gusta (138)

Muy buena historia bien apegada a la consigna, que por cierto ya no hay pues esta es vieja.Felicitaciones
avatarVertebrado bandera - Fecha: 16/01/2015, 22:10 hsme gusta (141)   no me gusta (132)

Una historia muy bien urdida y perfectamente apegada a la consigna. Sabes? eso del experimento que mencionas me recordó el macabro experimento ruso del sueño uuhh. Quizá ya somos conejillos de Indias y ni enterados!. Saludines!!
avatarEUCARRIN bandera - Fecha: 16/01/2015, 17:41 hsme gusta (137)   no me gusta (134)

Interesante!!


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