¡Anunciá en Tuloescribes!      contacto Contacto      regístrate Registrate       iniciar sesión Iniciar sesión
Usuario:
Contraseña:
 
 Recordarme
 Olvidaste tu contraseña?
 Registrate >>

                    . : Comunidad de Literatura : .



por: autor palabra
Jueves 18 de Enero de 2018

¿qué fue de pedro?

Usuario:
Contraseña:
 
 Recordarme
 Olvidaste tu contraseña?
 Registrate >>
Categoría: Cuentos | Fecha: 14/08/2016
Facebook
Bajar escrito en PDF    
Enviar por e-mail    
Imprimir escrito    
Agregar a Mi Biblioteca    


Pedro y Angie cabalgan huyendo bajo un cielo plomizo. Hace mucho frío, y los cascos de los caballos resbalan en esa mezcla de tierra y deshielo.
Pedro y Angie deciden detenerse porque tienen hambre y sed. Pedro desensilla los caballos y va al bosque a juntar leña. Angie va a buscar agua.
El viento cala los huesos. El silencio obliga a estar más alerta.
Pedro con ramas enciende una fogata. Angie trae agua en una abollada cafetera de latón. Mientras escuchan crepitar el fuego, se abrazan fuertemente, se besan. Entrar en calor es la excusa.
La cafetera silba, Angie toma de la mochila, dos tazas de latón. Con toda ceremonia, sirve el café humeante.
Angie le pregunta a Pedro:
- ¿por qué se dejó matar, podía haber venido con nosotros?
- Estaba muy cansado, Angie. Pudo cumplir su último deseo
- SI, Pedro, es verdad era un muy hombre
- Si es verdad y ellos muy hijos de puta
- Que vamos hacer ahora Pedro? ¿Tenés el mapa? Estoy muy cansada.
- No te preocupés. Estamos a un día de la frontera. Los Andes no son joda.
- Crees que nos pescarán los carabineros chilernos?
- No creo, el único guardián de es ta montaña son el viento, las nubes y la nieve.
- Preciosa, ven acércate, vamos a dormir.
Se acurrucan, debajo de las frazadas, junto al humo de la fogata se quedan dormidos Siendo todo silencio.
Cuando Angie despierta está amaneciendo. Pedro no está. Hay un solo caballo pastando. Angie busca a Pedro con la mirada y no lo encuentra. Ese silencio la angustia más.
Grita: Pedro estás ahí? Nadie contesta. Toma las dos tazas de latón para lavar. Se interna en la espesura del bosque, grita cada vez más fuerte el nombre de Pedro. Su grito llega hasta la montaña rebota y hace eco. No entiende nada, llora desconsoladamente, corriendo se aleja de esa espesura de esa espesura de abetos y colihues.
Angie, con el pie enfurecida, apaga la fogata. Monta el caballo, la cordillera la espera.
Fustiga al caballo para alejarse dejando atrás este presente . Piensa en la maldición que le ha tocado en suerte.
Otra vez está sola.


 Para otorgar puntos debes Iniciar sesión
Usuario:
Contraseña:
 
 Recordarme
 Olvidaste tu contraseña?
 Registrate >>
    Votos: 0
| Puntos: 0




Enviar comentario

mensaje
Para poder enviar tu comentario primero debes estar registrado e Iniciar sesión
Usuario:
Contraseña:
 
 Recordarme
 Olvidaste tu contraseña?
 Registrate >>
Mensaje:     
Por favor ingrese los números de la imágen inferior (*):

Visual CAPTCHA

 
 


Volver Volver | Subir Subir | Imprimir escrito [Imprimir] | Enviar por e-mail [Enviar por email]

Autor
avatar
  • anahidec  bandera
  • Offline Mujer 
  • 35
    Publicaciones
  • 75
    Puntos
  • 1
    Comentarios



Condiciones de Uso y Publicación
 

ENCUÉNTRANOS     CONTÁCTANOS 

El uso de este sitio web implica la aceptacion de las Condiciones de uso y publicacion de Tuloescribes.com
www.soyaustral.com

Copyright © 2017 – Todos los derechos reservados - Sitio auditado por Google Analytics

diseño de sitios web autoadministrables y responsivos: useweb