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Martes 25 de Julio de 2017

¿la visa de mis sueños?

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Categoría: Novelas | Fecha: 24/03/2017
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1 CHAPTER NAME

La Conquista del Cielo.

La conocí como nos conocemos todos. En la fotocopiadora. Ella es la vendedora Corporativa de la Región del Oeste y del Sur.

Luce exactamente como lucirá Katty Perry a los 36 años, sin engordar y con un maquillaje serio. La gran diferencia es que ella tiene los ojos color Ámbar y es una morena canela perfecta.

Es espectacular, divina, sexual, independiente, productiva y por su puesto más que inalcanzable para mí.

Sonrió cortésmente ante mi presencia. Igualmente Le sonreí por cortesía, atrapado por esa preciosa figura.

No me habló y yo tampoco. Terminó de sacar sus fotocopias y se alejó turgente, atractiva, felina.

Dejando un exquisito aroma a su paso. Con ese pelo negro de india, mostrando una piel morena, tostada , canela ,y el porte de una mujer que gana 200 veces más que yo, que es prepotente, exitosa, asertiva, quizás con un amigo exactamente igual a ella, de esos que manejan un BMW 750 Turbo Diesel Eléctrico y almuerzan en Restaurantes de 235 dólares el postre.

Volví pensativamente a mi escritorio. Tengo mucho trabajo atrasado y me quedare hasta las 8 PM.

Es que mi gerente genuinamente me odia. Quiere mi puesto para dárselo a Yuleizi. La ultima recién llegada, quien ya se acostó con él; y se comporta como la dueña de la empresa, y por lo tanto mi puesto de trabajo muy pronto igualmente será para ella.

Soy pues, el candidato A1 para salir como corcho de champaña en cualquier momento, por el motivo que sea. La única verdad es que todos saben y yo también sé que de éste viernes no pasa que me despidan.

Todo lo que realizo no es aprobado. Mi experiencia repentinamente es inútil. Todos los memorándum son únicamente para mí. Aquí todos llegan retrasados. Menos yo. Aquí todo el mundo pide permiso. Menos yo. Aquí todos introducen reposos médicos menos yo. Sin embargo, soy el único que recibe reclamos por llegar un segundo después de la hora de entrada. Soy el único que es humillado delante de todos mis compañeros y por ende el único objeto de burlas aquí.

Cuando quedé solo en la oficina, abrí mi Facebook. Loreana está en Dinamarca. Me envía sus saludos. Fue mala estudiante. Fue mala laborando. Me envió unas fotos preciosas. Esta de cajera en un Supermercado y le va de maravillas.

Luis José me envió sus saludos. Está más que feliz en Abu Dubái. Me expresa que lo único que le molesta es el calor. Es repartidor en una floristería; me expresa que le encanta manejar por todo Dubái en su JMC Panel Diesel.

Efraín finalmente salió del Closet. Vive junto a su pareja en New York, y tienen un carrito de Perros Calientes. Me agregó en sus amistades de Facebook, para rayarme completamente como el único heterosexual en medio de todo su mundo.

Únicamente me quede aquí, con un sueldo que no me alcanza, con malos compañeros de trabajo, malos vecinos, malos familiares. Atascado en un país de 7ma categoría, sin esperanzas, sin futuro, sin oportunidades. Yo también tengo que irme. Si ellos haciendo cualquier cosa allá están felices. Mi experiencia. Carajo, pues debe servir de algo.

I

Caramba Rafael Alberto—me dijo ésta misma tarde Alexander Guillermo, mi gerente—Contigo vamos para atrás. Ya ni siquiera logras sacar adelante los informes de rutina. ¿Qué vamos a hacer contigo? ¿Qué estás haciendo con tu labor? ¿No quieres seguir con nosotros? Dilo. Tenemos gente de mejor calidad que tú para sacar adelante el puesto.

No le conteste. Me limite a mirarlo con mi expresión de "Tú mismo sabes lo que pasa". Mi trabajo no tiene errores. A Este idiota yo mismo lo entrene y lo que sabe es porque yo se lo explique. Cuando mete la pata, yo soy el que le ayuda a salvar el pellejo. Pero ahora La Yuleizi desnuda le hizo tener una amnesia total con mi desempeño.

Hoy Salí justamente a la hora. Repentinamente cambie de opinión. ¿Para qué me voy a quedar laborando cuando todos se marchen? Ahora sí que estoy harto de mi trabajo, mis compañeros, mi ciudad, mi vida, mi ex esposa, de las avenidas llenas de huecos, sin luces. Estoy en una tranca vehicular. Escuchamos disparos. Delante de mi dos motorizados, atracan a un vehículo. Descargan sus automáticas contra el conductor. Sacan un maletín. Huyen riéndose. No podemos continuar. Quedamos atascados. Llega la policía. Nos revisan a todos. Tengo que descender de mi camioneta. Me revisan y tratan con brutalidad. No digo nada. Me puedo meter en problemas. No sirven para evitar la delincuencia. Es más. Ellos mismos son delincuentes. Únicamente sirven para maltratar a la ciudadanía. Nada que ver con la Policía Japonesa. Esa si es una Policía Profesional. ¡Cuanto no daría por estar en este momento en Japón¡.

Cuando puedo nos movemos lentamente. Continuare por la autopista...

En Preguntas Yahoo, siempre preguntan cuál es el peor auto. Yo tengo la respuesta: La Chevrolet Blazer 4x4 TDI. Esa es la peor de todas. No tiene comparación con ningún vehículo en cuanto a mala calidad. Hoy me volvió a complacer.

Cuando arribé a la parte más oscura y peligrosa en la intercepción a la carretera Nacional que lleva a mi suburbio. Mi camioneta encendió todas sus luces del tablero y se apagó inmediatamente, después de un extraño zumbido en el motor. Inmediatamente una humareda salió por las intersecciones del capot.

Me orille mientras le gritaba a mi vehículo, dándole golpes al volante.

¡Quémate.¡ ¡Quémate de una vez¡. Hazlo que no te voy a apagar.

Descendí maldiciendo cada segundo me mis 40 años.

Abrí el capot y no pude ver nada en medio de tanto vapor. Me ensucie mi flux. Desconcertado no supe que hacer. Hasta que me decidí. Mire el rio de autos que pasaba a mi lado. En lo que viera un taxi me montaría y me iría. Sería la despedida de mi camioneta. Ya mañana no habría ni una tuerca. Pero como los ladrones de autos saben lo que es una porquería de vehículo. Lo más probable es que amaneciera intacta.

Vi pasar la Toyota FJ Cruiser Turbo Diesel Eléctrico y se estacionó justo frente a mí.

De la SUV descendió la última persona que esperaba ver. Ella misma. La vendedora Corporativa del Oriente.

De seguro venía a comprobar cómo se comporta un fracasado cuando se le accidenta nuevamente su vehículo y no tiene ni un céntimo, encima a las 7 de la noche, en el peor sitio de una peligrosa carretera.

Caramba Señor. Casi no lo veo. Por poco sigo sin detenerme. ¿Qué le sucedió?—me pregunta, dirigiéndose a mí, con una atractiva sonrisa.

Me accidente y no tengo idea que le sucede—explico atónito de tanta belleza, mientras trato de limpiar mi flux lleno de carbón.

Es evidente que necesita una grúa. Es muy tarde. ¿Su seguro?—me pregunta, mientras ve el humeante motor de mi trasto

Solo tengo Responsabilidad Civil básica.—dije, para que entendiera de una vez, que soy el que lleva el estandarte del club de tipos que han quedado en la más extrema ruina gracias a su ex esposa.

Ella me miró y asintió en la oscuridad. Tomo su Iphone versión 99rxct y llamó. Solo dijo unas pocas palabras y 6 minutos más tarde una reluciente Iveco Turbo Daily TD grúa incorporaba mi destartalada camioneta a pesar de mis protestas...

¡Oh¡ Vamos. Hoy por ti. Mañana por mí. —me dijo ella con una encantadora sonrisa, cuando por decencia me negué. De verdad lo único que quería es que me sacara de ahí. La camioneta me importaba un bledo. —Yo sé lo que es eso. Lo viví bastante. Cuando empecé de vendedora hacia la ruta en autobús. Más de una vez me tocó pasar la noche en una estación de gasolina. Cuando compre mi primer auto, fue una Baw Larga Diesel que me dejaban accidentada cada 200 metros. Generalmente en medio de un aguacero y a media noche.

Me llevó en su camioneta, mientras la grúa nos seguía. Nos presentamos. Irene Barreiro Figueira. Es su nombre. ¡Qué desgracia la mía¡. Ni siquiera tenía dinero para invitarla a una copa. Tampoco debía ofenderla invitándola a subir a mi apartamento. Al llegar a mi edificio, Le di las gracias y descendí. Mientras la grúa dejaba mi camioneta en la puerta del mismo

Subí a mi apartamento. Mi odisea había durado 2 horas.

Entré, y con la puerta barrí las innumerables notificaciones. Con morbosa tristeza las abrí, las leí una por una.

Citación de abogado por atraso en pago del condominio. 3era porción atrasada de impuestos municipales, aviso escrito de cancelación de contrato de energía eléctrica por recurrentes impagos. Cancelación de Cuenta Corriente del Banco, como penalización por emitir consuetudinariamente Cheques Sin Fondo. Anulación de mi Tarjeta Máster Card por retrasos en el pago de la cuota mínima. Citación judicial por atraso en pago de pensión de mi hijo.

Las tire al piso y me lance a mi cama.

Dormí inmediatamente... Estaba en una playa de lujo en las costas de Vietnam. Irene venia hacia mí con una tanga transparente, estaba tumbado en la playa con un buen vaso de whisky, arriba un cielo infinito azul, precioso, una brisa espectacular. Nos besamos.

Me desperté cansado y envuelto en sudor. Tengo la más firme idea de dejar eternamente la Blazer en la puerta del edificio.¡ Que se pudra ahí¡ Ni que consuma las drogas más adictivas y peligrosas compraré un Chevrolet. Si alguien llegase a regalarme uno, lo demando por estafa. Además es el permanente recuerdo que en su época, yo quería una GAC 4x4 y mi antigua esposa me obligó a comprar esta porquería, de paso, la muy desgraciada cuando me abandono me dejó la camioneta.

Al día siguiente, Tome aire para darme valor y me introduje en el Metro para ir a mi trabajo. Fui pisado, empujado, golpeado, manoseado, humillado, vejado; el metro se accidentó dos veces en medio de los túneles y finalmente con 23 minutos de retraso llegue a mi trabajo.

Obvie las acusadoras miradas de mis compañeros. Como si yo fuera el único que llega tarde. Me senté y sumergí en mi computadora. Más o menos creo que de alguna manera buscare la forma de arreglar la Blazer y encontrar un estúpido a quien pueda vendérsela. Con el arreglo de mi despido lo hare. Es vox populi que pronto voy a ser despedido y nadie se me acerca.

Voy a la fotocopiadora a recoger mi trabajo que mande a imprimir. Viene Irene. No sé. Pero me pareció que fue a propósito. Se hizo la encontradiza. Tropezamos y derramó un café que traía totalmente en mi camisa.

¡Perdón¡ ¡dios mío¡ ¿Qué hice?.—Exclama apenada.--Le ensucie toda su camisa. Déjeme limpiársela. —me dice embargándome con su aroma de mujer bonita y limpiando inútilmente mi camisa.

¡Por favor¡ No hay de qué. Soy quien debe disculparse. Fui un grosero ayer. Ni siquiera le di las gracias. Debo pagarle la grúa. —dije, maldiciendo interiormente al ver la única camisa con menos de 3 años de uso, completamente arruinada

No. Descuide. Es de un cliente mío. No va a cobrar absolutamente nada— me contestó con expresión aliviada, al ver que no me disgusté por el manchón horrible de café.

Rafael Alberto Landaeta Pizzani—le dije, tendiéndole la mano, para recompensar mi mala educación de ayer—Soy uno de los futuros ex analistas de costos.

Yo soy...

La vendedora corporativa de la ruta de Oriente y del Sur.—termine de decirle, estrechando su fina y bella mano. Una princesa. Una intocable hurí. Absolutamente imposible para un imbécil como yo.

Me despedí y fui a mi cubículo. Ella se marchó, después de mirarme por un instante ante mi anuncio.

Viene semanalmente y se le ve poco por ahí. Sé que sus contactos son vía on line. Su ruta es muy lejos, debe tomar un avión de 2 horas de vuelo para venir a hacer sus reportes especiales. Nos visita generalmente cuando las cosas no están tan bonitas por allá.

Instalado nuevamente en mi cubículo. Hice lo que todos hacen descaradamente. Abrí mi Facebook. Renata. ¡Tan bruta¡ era las que decía. Fui a varios países. Estados Unidos, Nueva York, Paris y también fui a Francia. Mandaba saludos desde Hong Kong. Trabajaba en la calle de los Deportes. Era Vendedora de Pasillo. Estaba más que feliz. Di un suspiro. Mis vecinos, mis amigos, mis colegas, mis familiares. Todos estaban afuera. Bien lejos. Solo faltaba que alguno me mandara desde Marte un saludo. Sin contar los que no están en mi Facebook y Skype. La gente que nunca traté. Mis ex vecinos, mis ex Amigos, mis ex familiares. Todos restregando en el rostro sus casas, sus autos y su ropa.

Solo yo sigo aquí, en éste sitio, vacío, mediocre, atrasado.

Tengo que irme—le dije a la pantalla de mi computadora—Tengo derecho a vivir una vida de calidad, sin huecos en las calles, sin malandros, sin ladrones, ni chavistas, ni asesinos, sin malos vecinos, sin malos trabajos. Tengo que irme. Nada puede ser peor que aquí. Todo el que se va no regresa. Debo irme a Israel, A Dubái, a India, Canadá. Donde sea.

Rafael Alberto—me llama mi Gerente. No le contesto. Que sea lo que sea. Me tome todo mi tiempo. Fui a su oficina. Estaba sentado ahí con Yuleizi.

Me senté. La muchacha me miró con una cara de triunfo en su rostro. Escuché mostrando la mejor de mis expresiones de hastió.

Como sabes hay problemas en la ruta de Oriente. La Licenciada Yuleizi va a apoyar a la Sra. Barreiro. Necesito que nos des soportes desde aquí. Los dos analistas están de permiso. Ella va a estar en Oriente. Te necesito aquí en la trinchera. Esta demás decirte y suplicarte que no te equivoques, trata de ayudar haciendo las cosas bien, que por tu culpa estamos en esta situación.

¿Eso es todo?—dije, preparándome para levantarme.

Eso es todo. Gracias Landaeta. Después hablo contigo. Necesito explicarle varias estrategias a la Licenciada Yuleizi. —me dice el hombre con un gesto en su mano para que saliera.

Termine de pararme de la silla. Salí sin saludar. ¿Quiere que me quede en la trinchera?. Me voy a quedar. El trabajo atrasado se queda atrasado. El de la niñita rápida en abrir las piernas se queda exactamente donde está. Solo voy a aprovechar el tiempo en buscar oportunidades de trabajo afuera. Total. Mi salida de aquí solo se pospone unas horas más.

III

A las 5.0000 PM, fui el primero en salir, sin despedirme de nadie en la oficina. Fui directo a mi edificio. Con una gran bocanada de aire, abrí el capot de mi Destartalada Blazer. En la primera ojeada vi la falla. Al colocarle refrigerante, olvide colocar la tapa en el botellón de retorno. Eso era todo. Llenar nuevamente de refrigerante y cerrar el botellón. Rogar que la empacadura de la cámara no se hubiera quemado y bueno, esperar algunos minutos para la próxima falla. Junte los dedos y pase la llave. Encendió a la primera. Suspire. Era la primera que ganaba en meses.

Entre al edificio. Había una reunión del Condominio de Vecinos en el salón de fiestas. Puse mi cara de Roca; para evitar que se dirigieran a mí. Yo soy el único mala paga, Yo, El mal vecino. El que no comparte ni trata a nadie. El que en navidad no le desea felices pascuas ni le da el saludo de año nuevo a nadie, por supuesto todos se alejan de mí como a un leproso. Seguí de largo. Pero en la puerta del ascensor me detuve. Era un escándalo del noveno infierno. Sin querer me devolví sobre mis pasos, y asomé en el salón, procurando no ser visto; no sea que me cobraran ahí mismo, delante de todo el mundo, los meses atrasados.

Estaba un tribunal mercantil, embargando los ascensores. ¿Por qué?. Pues los directivos de la Junta del Condominio se habían robado el dinero. Habían dado recibos falsos de pago a sus cómplices. Faltaba una montaña de pagos de los vecinos que si habían cancelado sus cuotas. El único que no había sido estafado, era precisamente yo. Había una auditoria de la policía. Los del condominio se habían mudado a media noche. Tenía algún tiempo para ponerme al día mientras se arreglaban las cosas. ¡Asombroso¡. Segunda vez que medio ganaba una.

Entre a mi apartamento y fui directo a mi laptop asignado por la empresa. Fui a mi Facebook. Tenía una invitación de amistad. Me asombre. La súper bombón de la vendedora Corporativa de la ruta de Oriente me enviaba una invitación de amistad. Inmediatamente acepte. Irene Barreiro .Vi sus fotos. Sus amigos. Todos triunfadores. Gerentes, médicos, ingenieros, empresarios, comerciantes. Ese cuerpo monumental tenía muchos aspirantes a posarse en él. Tantos como la Quinta División de Infantería de Selva.

Falta el mío—dije sin poderme contener, viendo sus fotos donde ella la pasaba bastante bien y divirtiéndose en las innumerables actividades extra laborales de la empresa, Rally de bicicletas montañeras, deportes de riesgo, parapente, sky acuático, buceo en alta mar, escala de montañas en los Andes. Veladas campestres y llaneras. Concursos de aficionados a la música, Bowling, Softball, Futtsal. Por un segundo mi mente me explicó que jamás había practicado nada de eso. ¿Pero que estoy pensando?. Nunca se fijaría en un tipo tan mal vestido como yo. No era de su era espacial. Yo pertenezco a la basura de infrahumanos que tratan de sobrevivir en ésta misería IV

No me despidieron. Pasaron varios días, en perfecta tranquilidad. Definitivamente dejé de tratar a todos mis compañeros de trabajo. ¿Para qué? . Estoy convencido que pronto estaré buscando trabajo quien sabe dónde.

Llegó un nuevo analista, para la sección de proyectos. Vivió en Austria. Me lo presentaron y le regale una mirada de mi mayor indiferencia. Otro incapaz que no lo logró. Otro fracasado. Vivió en Austria y se devolvió a ésta cloaca.

En el comedor coincidimos. Trató de charlar conmigo. Inmediatamente me levanté de la mesa y lo dejé con la palabra en la boca. Me fui a comer parado en el mostrador. No soporto a los mediocres. Me parece que estoy viéndome en un espejo. Yo si lo voy a lograr. Yo si me voy a ir a vivir a Inglaterra.

Repentinamente comenzaron a quitarme tareas. Es el anuncio que pronto uno se va. También se hizo una reunión de emergencia en el departamento y no me dijeron. Me fui cinco minutos antes de salir.

El jueves a las 5 mi gerente me llamo.

¡Ya era tiempo¡-- dije para mí mismo. Sin arreglar mi escritorio, fui a la oficina del gerente. De seguro me daba mi carta de renuncia. Total ya no tenía nada personal en el escritorio...

Continua aquí mismo..
Si llegaste hasta aquí, te doy las gracias precisamente a ti que me estas leyendo. Gracias,Edrapecor

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